viernes, 30 de noviembre de 2012

Los cocidos


Los  cocidos

Los cocidos que toman vino en caja
Y se rajan con la copa quebrada
Más pulenta de todas las tiradas.
Aquellos cocidos que sobre el cartón sueñan.
Que miran el cielo burbujeando palabras locas,
Locas como el murmullo de la noche nublada
Que les mete conversa para olvidar la helada.

Los cocidos que van por la calle
Dueños de la verdad y la vida,
Y que bajo sus harapos guardan poemas y petacas,
Y lo que tienen de cocidos
No lo tienen de cosidas sus ropas.

Los cocidos que toman vino en caja
Que calientan sus almas con lo más lija del barrio,
Consolando el frío de sus pies medios morados
Que andan con zapatos
Alumbrando sus puntas y que ni siquiera están cosidos.

Yo vi a los cocidos.
Estimé al cocido Jimy
Que se lo llevó el fuego que no perdona.
El que se consumió los lamentos rancios,
Y que bajo el alero del viento y la noche clara
Terminaron de cocer su cuerpo noble y viejo
Que murmuró su nombre y se llevó el vino añejo.  

Noviembre. 2012
Katerine Cayupel

sábado, 18 de agosto de 2012

Extrañar y querer.


Llegué a una extraña conclusión: Creo que no sé querer.
¡Yo sé extrañar muy bien! Lo hago siempre y lo digo siempre. Los recuerdos realmente alimentan mi alma… la llevan de alegría porque siempre recuerdo las mejores cosas, esas que me han traído mucha felicidad. Entonces a quienes realmente extraño es porque me han hecho feliz.
Pero digo que no sé querer, no porque no quiera, sino que porque la gente me agobia muchas veces. Es algo que he concluido con el tiempo y finalmente dando importancia a las cosas que si la tienen.
Yo quiero, pero pasar tiempo de más con mis estimados no me sienta muy bien.
Estos días he podido hablar y estar con gente que no veía hace años y a las cuales quiero muchísimo. Y me he sentido bien porque el tiempo que pasamos es el suficiente. Una tarde, un día, un almuerzo, unas cervezas, un helado, unas cuantas horas que han servido para recordar viejos tiempos y conocer en qué estamos y cómo va nuestra vida. Eso me ha hecho muy bien. Pero sé que si los viera todos los días y hablar todos los días, sería realmente agotador y agobiante.
Hay gente que teme a la soledad, que necesita hablar con alguien, sentir a alguien a su lado, sentir gente a su alrededor. Justamente eso es lo que yo evito. Porque me gusta mi soledad, me gusta pensar, escuchar música, perderme en cosas que a mí me gustan, que a mí me llaman.
Este último tiempo y precisamente luego de lecturas que encontré por casualidad, pero que me han sorprendido y han surtido un gran efecto en mí, me he dado cuenta de todas estas cosas, de todos los pensamientos y todos los sentimientos. Y hasta lo más oscuro se torna claro. Y hasta lo más perverso se vuelve inocente. Y hasta lo más extraño se vuelve cotidiano. Todo está más claro. 

Principios de Agosto, 2012
Katerine Cayupel

viernes, 3 de agosto de 2012

Soy para vivir - María Colores.

Soy para vivir.
(María Colores)

Sin llorar me veo frente a ti. 
Te digo no es azar de ser feliz. 
Sin querer me voy sin avisar. 
Me subo en el andén camino al sol. 

No me busques donde no estoy.
Yo no me pierdo, sólo me voy. 

Caigo sobre el mar y me separo en mil.
Junto el corazón y vuelvo a subir. 
Flores en mi voz me cantan al dormir. 
Vivo para ser, soy para vivir. 

Sin afán me queda contemplar
las marcas de tu piel de camaleón. 
Sin temor me doy en un caudal 
y danzo hasta romper mi cascarón. 

No hay palabras para sentir,
sólo latidos que compartir. 

Caigo sobre el mar y me separo en mil.
Junto el corazón y vuelvo a subir. 
Flores en mi voz me cantan al dormir. 
Vivo para ser, soy para vivir. 

Caigo sobre el mar y me separo en mil.
Junto el corazón y vuelvo a subir. 
Flores en mi voz me cantan al dormir. 
Vivo para ser, soy para vivir...



No hay más que decir. Esta canción dice mucho.

lunes, 30 de julio de 2012

La vida desde una mirada diferente


La vida desde una mirada diferente.

Entre otros escritos que hice mientras pensaba y pensaba cómo describir lo que sentía, me encontré con una reflexión que salió de mí ser, casi impulsivamente. Me di cuenta que la VIDA era como el futbol. Sí, ese futbol que algunos les gusta y que otros  detestan tanto. Ese futbol que apasiona y que a otros le importa la nada misma.
¿Por qué llegué yo a concluir que la vida era como el futbol?
Antes de eso, comparé a la “GENTE” (palabra que por estos días se me hace algo extraña) con el futbol. Y como dije también antes, fue casi como un acto impulsivo. Mientras meditaba sobre otras cosas relacionadas, entendí que la gente, para mí, es como el futbol, para mí. Un pasatiempo, un juego, una entretenimiento. ¿Por qué? Es así… la gente, cercana o distante es un pasatiempo para mi hostil forma de ser, aunque, debo decirlo, el futbol me divierte mucho más.  
Uno puede ganar, empatar o perder. Puedes brillar y estar en lo más alto, pero también puedes tocar el suelo con la frente embarrada. Puede que la gente que eleve por los cielos, y también que te critiquen y que te pisoteen como quieren. Puedes jugar bien, jugar mal, irte, volver, ser amonestado o ser expulsado. Y todo esto tiene su gracia de entretenimiento, como lo es para mí la gente.
Hay quienes hablan de ti creyendo conocerte bien, y pueden decir si eres bueno, malo, si brillas o si no brillas, si sirves o no, si te quieren o te desprecian. Y todo esto no es más que un simple juego al que estamos dedicados a jugar.
Ahora. La vida como futbol también tiene otras cosas. Lo anterior era relacionado con Gente-futbol. Ahora es la vida, tan volátil como ella sola, la que es comparada con el futbol. Hay muchos tipos de juegos: 1) Los de pase (como me gustan a mi): tranquilos, analizados, decididos, casi milimetrados. Este juego es quizás para algunos, aburrido. Pero al final, es el que más te ayuda a aprender y analizar. Te detienes, piensas, respiras, y resuelves. Y muchas veces estos muchos pases te llevan al gol de la gloria, pero también, te pueden llevar a rebuscadas fórmulas de “filosofía” que no te ayudan a ganar, pero que si te garantizan la noción del control. 2) juego veloz: que te hace vivir a mil por hora. Corres y corres buscando el arco, ese que te llevará a la victoria, pero ir tan apresurado ¿de qué sirve, si no puedes mostrar todo el talento tuyo? Es bueno también tener el control y no sólo hacer las cosas impulsivamente, porque esto, quizás te puede llevar a cometer grandes errores que te pueden llevar hasta la expulsión. 3) El pichanguero: el que estamos también acostumbrados a jugar. Todos, de pobla, jugando como se nos ocurra dentro de un espacio que sabemos que no es el correcto, jugando de la forma que sabemos que no es la correcta, pero que sin embargo nos hará disfrutan de un buen rato.
Quizás existan más formas de ver el futbol. Todos tienen una “filosofía” distinta para verlo, analizarlo, amarlo.
Por mi parte, disfruto viendo el tiki-taka, el de pase. Y en la vida real, es el que utilizo, junto al pichanguero que es el que hace que mi subconsciente se apodere de mí cuando no tengo ganas de seguir pensando, cuando quiero holgazanear.
El fútbol es para mí, como la gente: un pasatiempo. Pero también el fútbol ejemplifica muy bien la vida. 
Finalizo con algo que una vez escuché decir de un futbolista : “De toda la gente que mira y aprecia el futbol, sólo el 2% lo entiende realmente” Creo que este futbolista, tiene toda la razón y hasta podemos decir que es igual si el futbol fuera la VIDA MISMA. 


Katerine Cayupel

martes, 24 de julio de 2012

Yo sólo estoy


Yo sólo estoy

Hoy pensé y descubrí
Que no sé vivir. Yo sólo estoy.
Que aprendo lo que, quizás no debo aprender.
Que sueño, quizás lo que no debería soñar.
Que despierto, quizás donde no debería despertar.

Y respiro lo que, quizás no debería respirar.
Y voy donde, quizás no debería ir.
Y me enojo por cosas que, quizás no deberían enojarme.
Y lloro cosas que, quizás que no debería llorar.
Y sonrío, quizás sin necesitar sonreír.

Hoy pensé y descubrí
Que sé, quizás sin deber saber.
Que aclaro, quizás sin deber hacerlo.
Que lamento, quizás por haber cometido
y esos cometidos, quizás no debí cometerlos.

Hoy pensé y descubrí
Que no sé vivir. Yo sólo estoy. 

Julio. 2012
Katerine Cayupel

sábado, 10 de marzo de 2012

Hay cosas que uno debe dejar pasar. Otras cosas que uno supo y que tiene que dejar partir. Otras que hay que sostener hasta donde puedas sostenerlas. Y otras cosas que jamás debes olvidar... El mundo muchas veces nos olvida y muchas otras, nos recuerda... ¿Y nosotros? ¿Cuántas cosas olvidamos y cuántas recordamos del mundo, del planeta, del espacio, DEL SER?
Cuando llega la noche, siempre miro las estrellas y la Luna... majestuosas. Y dejo que el viento helado me toque, porque es lo más maravilloso del mundo... Al igual que en las mañanas, dejo que el frío me consuma y lo dejo enrojecer mis mejillas y mi nariz... y que mi aliento se vuelva visible... Todo eso es encantador....


domingo, 12 de febrero de 2012

Hoy como nunca pensé y pienso que las cavos no están sueltos, que el rompecabezas se puede terminar, que si uno persiste las cosas se pueden conseguir... Mi lucha, mi misión, mi destino recién se quiere comenzar a escribir... ¿Cuándo será el momento en el que esté recordando y recopilando detalles de mi huida y de mi liberación? ... También me he dado cuenta que "Querer es poder". No podría decirlo de otra manera, no podría sentirlo distinto... Hoy como nunca entiendo cosas que los científicos no pueden describir, que las matemáticas no podrían calcular, que los filósofos proclamaron quizás en escritos rotos... Hoy como nunca sé que puedo lograr lo que quiero, ¡lo que sea! ¡Y así sera! Aconseguiré que el meu cor pugui volar i també que la meva vida camini com jo vulgui. Jo sóc la propietària del meu destí!

Katerine Cayupel

Al viento puse fe....

A esta hora de la madrugada, luego de cosas banales me puse a escuchar cosas de verdad... Y entre tanta emoción descrita con palabras y música que sólo los sublimes podrían tocar con tanta emoción, me encontré con Chinoy tocando por las calles del Barrio Gótico... y Corazón sonando... después.... Quise llorar.... Para un final... nunca antes escuché y entendí tanto a Chinoy como lo hago ahora. Para un final.




...Al viento puse fe, fe, fe... [...] ...No soy yo, no soy yo...

viernes, 27 de enero de 2012

Pensamiento N° 1 de esta nueva parte...

Leyendo cosas, miles de cosas... entiendo cuan mal enfocados estamos todos nosotros... Creemos tener problemas que valen la pena, problemas por los cuales deberíamos sufrir... y realmente no es así. Cada día siento más ese pensamiento budista del sufrimiento. Pero ellos están un paso sobre nosotros: mentes frágiles, mediocres que esperan milagros para arreglar sus vidas. Y ellos no esperan nada finalmente... además de crecer.
Yo no sé que creo, que debería creer... sólo sé que estoy buscando una verdad... quizás la más grande de todas las verdades... esa que me encamine... ¿La encontraré...?
Leyendo, también he entendido todo lo que hemos creado... durante el tiempo... siglos y siglos de pura destrucción... y pienso... ¿por qué vivo está revolución? Realmente hubiese preferido no estar.
Yo sólo quiero irme... lejos, lejos. No quiero saber de nada, pero es inevitable....
Y en este momento... se acabó el escrito, porque con tantas distracciones todo se fue... A D I O S.