lunes, 30 de julio de 2012

La vida desde una mirada diferente


La vida desde una mirada diferente.

Entre otros escritos que hice mientras pensaba y pensaba cómo describir lo que sentía, me encontré con una reflexión que salió de mí ser, casi impulsivamente. Me di cuenta que la VIDA era como el futbol. Sí, ese futbol que algunos les gusta y que otros  detestan tanto. Ese futbol que apasiona y que a otros le importa la nada misma.
¿Por qué llegué yo a concluir que la vida era como el futbol?
Antes de eso, comparé a la “GENTE” (palabra que por estos días se me hace algo extraña) con el futbol. Y como dije también antes, fue casi como un acto impulsivo. Mientras meditaba sobre otras cosas relacionadas, entendí que la gente, para mí, es como el futbol, para mí. Un pasatiempo, un juego, una entretenimiento. ¿Por qué? Es así… la gente, cercana o distante es un pasatiempo para mi hostil forma de ser, aunque, debo decirlo, el futbol me divierte mucho más.  
Uno puede ganar, empatar o perder. Puedes brillar y estar en lo más alto, pero también puedes tocar el suelo con la frente embarrada. Puede que la gente que eleve por los cielos, y también que te critiquen y que te pisoteen como quieren. Puedes jugar bien, jugar mal, irte, volver, ser amonestado o ser expulsado. Y todo esto tiene su gracia de entretenimiento, como lo es para mí la gente.
Hay quienes hablan de ti creyendo conocerte bien, y pueden decir si eres bueno, malo, si brillas o si no brillas, si sirves o no, si te quieren o te desprecian. Y todo esto no es más que un simple juego al que estamos dedicados a jugar.
Ahora. La vida como futbol también tiene otras cosas. Lo anterior era relacionado con Gente-futbol. Ahora es la vida, tan volátil como ella sola, la que es comparada con el futbol. Hay muchos tipos de juegos: 1) Los de pase (como me gustan a mi): tranquilos, analizados, decididos, casi milimetrados. Este juego es quizás para algunos, aburrido. Pero al final, es el que más te ayuda a aprender y analizar. Te detienes, piensas, respiras, y resuelves. Y muchas veces estos muchos pases te llevan al gol de la gloria, pero también, te pueden llevar a rebuscadas fórmulas de “filosofía” que no te ayudan a ganar, pero que si te garantizan la noción del control. 2) juego veloz: que te hace vivir a mil por hora. Corres y corres buscando el arco, ese que te llevará a la victoria, pero ir tan apresurado ¿de qué sirve, si no puedes mostrar todo el talento tuyo? Es bueno también tener el control y no sólo hacer las cosas impulsivamente, porque esto, quizás te puede llevar a cometer grandes errores que te pueden llevar hasta la expulsión. 3) El pichanguero: el que estamos también acostumbrados a jugar. Todos, de pobla, jugando como se nos ocurra dentro de un espacio que sabemos que no es el correcto, jugando de la forma que sabemos que no es la correcta, pero que sin embargo nos hará disfrutan de un buen rato.
Quizás existan más formas de ver el futbol. Todos tienen una “filosofía” distinta para verlo, analizarlo, amarlo.
Por mi parte, disfruto viendo el tiki-taka, el de pase. Y en la vida real, es el que utilizo, junto al pichanguero que es el que hace que mi subconsciente se apodere de mí cuando no tengo ganas de seguir pensando, cuando quiero holgazanear.
El fútbol es para mí, como la gente: un pasatiempo. Pero también el fútbol ejemplifica muy bien la vida. 
Finalizo con algo que una vez escuché decir de un futbolista : “De toda la gente que mira y aprecia el futbol, sólo el 2% lo entiende realmente” Creo que este futbolista, tiene toda la razón y hasta podemos decir que es igual si el futbol fuera la VIDA MISMA. 


Katerine Cayupel

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