Los cocidos
Los cocidos
que toman vino en caja
Y se rajan
con la copa quebrada
Más pulenta
de todas las tiradas.
Aquellos
cocidos que sobre el cartón sueñan.
Que miran
el cielo burbujeando palabras locas,
Locas como
el murmullo de la noche nublada
Que les
mete conversa para olvidar la helada.
Los cocidos
que van por la calle
Dueños de
la verdad y la vida,
Y que bajo sus
harapos guardan poemas y petacas,
Y lo que
tienen de cocidos
No lo
tienen de cosidas sus ropas.
Los cocidos
que toman vino en caja
Que calientan
sus almas con lo más lija del barrio,
Consolando el
frío de sus pies medios morados
Que andan
con zapatos
Alumbrando sus
puntas y que ni siquiera están cosidos.
Yo vi a los
cocidos.
Estimé al
cocido Jimy
Que se lo
llevó el fuego que no perdona.
El que se
consumió los lamentos rancios,
Y que bajo
el alero del viento y la noche clara
Terminaron de
cocer su cuerpo noble y viejo
Que murmuró
su nombre y se llevó el vino añejo.
Noviembre. 2012
Katerine Cayupel