A esta hora de la madrugada, luego de cosas banales me puse a escuchar cosas de verdad... Y entre tanta emoción descrita con palabras y música que sólo los sublimes podrían tocar con tanta emoción, me encontré con Chinoy tocando por las calles del Barrio Gótico... y Corazón sonando... después.... Quise llorar.... Para un final... nunca antes escuché y entendí tanto a Chinoy como lo hago ahora. Para un final.
...Al viento puse fe, fe, fe... [...] ...No soy yo, no soy yo...
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